lunes, 19 de diciembre de 2016

La envidia patológica

La envidia se define como un sentimiento de frustración e impotencia ante algún rasgo que posea otra persona. El envidioso quiere dañar siempre el bien que posea su víctima y por ello siempre sentirá rencor hacia su envidiado. Un envidioso, puede desear belleza, dinero, sexo, poder, éxito, amor, felicidad o personalidad.

La envidia es una emoción que puede ser:
A): Envidia normal: Es querer o anhelar lo que otro posee, pero sin desear mal a la otra persona. Este tipo de envidia suele ser bastante habitual, no es vergonzosa y puede reconocerse.
B): Envidia patológica: No solo es anhelar un bien que otro posee, sino desearle mal al otro. El origen de la envidia patológica se encuentra en el Narcisismo. El envidioso patológico, sería un sujeto carente de autoestima y sumido en la inseguridad: querría ser “el preferido”, “el único”, “el mejor”.

Los envidiosos patológicos se sienten amenazados y angustiados por sujetos que sean exitosos, felices o prósperos. A raíz de dicha situación, la persona envidiosa vive en una competencia con los demás.
Constantemente, el envidioso vive sufriendo e incorpora a su personalidad y estilo de vida dicha carencia y malestar.
  A pesar de que pueden ir de la mano, no hay que confundir la envidia con los celos, que son sentimientos muy distintos. La envidia nace de las carencias del sujeto y los celos, del miedo a perder el afecto de la persona amada.


ASPECTOS  DE LA ENVIDIA

1): Es una emoción destructiva. Como se basa en ser uno tan bueno como el objeto envidiado, si no se consigue este objetivo, se pasa a arruinar o destruir lo envidiado.
2): La envidia patológica suele estar fusionada con la agresión y así le lleva a la destrucción del objeto envidiado.
3): También puede fusionarse con la voracidad,  Entonces el envidioso quiere agotar al envidiado, para que no le proporcione más envidia.
4): Si la envidia temprana es muy intensa puede llegarse a una confusión entre lo bueno y lo malo, interfiriendo en la capacidad de separar o discriminar partes buenas y malas de un objeto.  Todo ello repercutirá negativamente en el desarrollo normal del “yo” y de la Autoestima.
Si se supera la envidia patológica,  lo que quedaría, sería un resto de envidia, que se considera normal

El opuesto de la envidia, es la gratitud, que proviene del agradecimiento que produce el amor y los cuidados del objeto amado.

MªCarmen Martínez

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