lunes, 26 de diciembre de 2016

Los 16 mitos en torno al SUICIDIO.



El suicidio es  probablemente la complicación mas grave en los trastornos del estado de ánimo. La ideación suicida siempre debe valorarse y en caso de existir se tormará como primer objetivo terapéutico.
La autolisis ha sido asociada a una disminución del nivel de serotonina en el sistema nervioso.
Los suicidios consumados son 4-5 veces mas probables en varones, aunque las mujeres realizan mas intentos.
Otros factores de riesgo además del género masculino son: edad superior a los 40 años, historia de tentativas previas o deseos comunicados de suicidio, historia familiar de suicidio consumado, consumo de sustancias, impulsividad y desesperanza.
En general tiende a considerarse que el trastorno con mayor riesgo es el bipolar, sobre todo el tipo I. 
Existe gran diversidad de datos sobre el porcentaje de pacientes que cometen suicidio en función del diagnostico.
Bobes encuentra que la mortalidad atribuible al suicidio en población estadounidense ha sido estimada en torno al:

Existen muchos mitos acerca del suicidio, que un profesional de la salud mental deberá conocer, para poder luchar contra ellos. Entre dichos mitos se encuentran:
  1. Los que hablan del suicidio no lo llevan a cabo: de cada diez personas que se han suicidado, 8 habían advertido de forma clara sus intenciones. Estadísticamente hablando significa que dos de ellas no quisieron hablar 20% y que se conocía el propósito del 80% de quienes lo hicieron.
  2. El suicidio se produce sin previo aviso: Los estudios realizados muestran que muchos suicidas proporcionan un sinnúmero de indicios y advertencias sobre sus intenciones. De hecho, un importante número de personas que acaban consumando el suicidio acuden a un servicio de salud mental las semanas previas. Por ello, es importante aprender a identificar las posibles señales y signos de alerta. También es cierto que hay casos en los cuales no hay ninguna clase de aviso, pero no son el grupo que constituyan la mayoría.
  3. Las personas suicidas están decididas a morir: La mayoría de las personas suicidas están indecisas sobre vivir o morir, es decir, se encuentran en una condición de ambivalencia. Lo que hacen es apostar por la muerte dejando que sean otros quienes las salven. Casi nadie se suicida sin que los demás sepan como se sienten. En todo caso, cualquiera que se encuentre en esta situación puede recibir algún tipo de orientación, guía o ayuda.
  4. Una vez que una persona esté en estado suicida, lo estará para siempre. Las personas que desean quitarse la vida están en estado de crisis suicida solo por un tiempo. De todas formas, esto no excluye realizar un trabajo terapéutico para descartar posibles intentos en el futuro. De hecho, existen datos a favor de la afirmación de que mayor numero de intentos previos, mayor es la posibilidad de que se consume el suicidio en un intento posterior.
  5. La mejoría después de la crisis suicida viene a significar que el riesgo de suicidio se ha superado: Son muchos los suicidios cometidos a cabo de 3 meses comenzada la aparente mejoría, momento en el cual la persona tiene la suficiente energía como para poner sus ideas y sentimientos mórbidos en práctica. Sucede particularmente en episodios depresivos. La señal importante es que la tranquilidad de la persona coincida con una resolución del problema o evento precipitante. De no ser así, hay que estar alerta con esas "recuperaciones espontáneas",
  6. El suicidio es mucho mas frecuente en un nivel socioeconómico concreto: según los estudios epidemológicos, el suicidio está representado proporcionalmente en todos los niveles de la sociedad.
  7. El suicidio se hereda o está en la familia: el suicidio es un patrón individual. Se hereda una predisposición frente a trastornos depresivos, pero no la idea de suicidio como tal. Así como hay cosas de personas que mueren por suicidio y hay existencia de antecedentes familiares de este tipo, hay otros casos en donde se presenta la situación sin antecedentes familiares.
  8. El motivo el suicidio se puede establecer fácilmente: la verdad que es muy difícil entender porqué una persona decide suicidarse. Por ejemplo, un revés en la situación económica seguido de la actuación suicida, no lo explica fácilmente.
  9. Una persona con una enfermedad física terminal, no contempla la posibilidad del suicidio: Teniendo en cuenta las condiciones de padecimiento físico y moral, propio y de los seres queridos, el suicidio es una posibilidad que frecuentemente se puede contemplar como medio para darle fin lo antes posible al sufrimiento, aun cuando la muerte se perciba como un hecho inminente. Este hecho es especialmente importante en los ancianos, que en algunas ocasiones tiene que ver con dejar de ser una carga para sus familiares. 
  10. El suicidio es influido por las estaciones del año, la latitud y las condiciones climatologicas en general o los días de la semana: no hay datos suficientes para sostener estas creencias, hay muchas publicaciones que hablan de la depresión estacional o la influencia de los largos meses de luz y sombra en muchos países del norte. Si esto fuera totalmente cierto, no se podrían explicar las altas tasas de suicidio en la china, Hungría o Australia, en donde no ocurren estos fenómenos.
  11. Pensar en el suicidio es algo más bien raro: estimaciones sobre estudios realizados con muestras no clínicas, sugieren que la idea del suicidio esta presente desde un 40% hasta un 80% de la población. Esto significa que este grueso de personas ha pensado al menos una vez en la vida en la idea del suicidio. Otra cosa, es cuando la ideación comienza a tener una frecuencia e intensidad cada vez mayor.
  12. (especialmente presente entre terapeutas): preguntarle a una persona sobre sus ideas de suicidio, especialmente si está deprimida, puede llevarla a querer intentarlo. Uno de los principales aprendizajes en la labor clínica, es indagar en detenimiento sobre la ideación y su estructura, además, preguntar es concederle tácitamente un permiso a la persona para que hable sobre algo que puede considerarse como un secreto inconfesable. De hecho, muchas personas se sienten más aliviadas al poder expresar sus ideas sobre el suicidio.
  13. Las personas que realizan intentos con medios de baja letalidad, no están considerando seriamente la idea de matarse: aquí se confunde la letalidad con la intención, Algunas personas no están bien informadas sobre la nocividad del método que van a emplear, como pude ser la utilización de píldoras. El método empleado no necesariamente está en consonancia con la intención subyacente.
  14. Todos los que comenten suicidio están deprimidos. Si bien es cierto que la depresión es uno de los trastornos mentales mas frecuentemente asociados con el suicidio, no es exclusivo. Hay otras perturbaciones mentales también altamente influyentes en la posible conducta suicida de una persona: no todo suicida esta deprimido, ni toda persona deprimida termina suicidándose.
  15. Todas las personas que amenazan con suicidarse, lo hacen para manipular a otros. No necesariamente la manipulación es la principal motivación para realizar un intento de suicidio. Y si es así, le da mayor gravedad al posible hecho. No es cierto en ningún caso que los intentos de suicidios con intención de generar cambios en el entorno o en el ambiente sean menos peligrosos que los que tienen como motivación acabar con el sufrimiento personal.
  16. Las personas que amenazan con suicidarse, solo quieren llamar la atención: aquí hay un imaginario en el que se afirma que llamar a atención no es bueno. Podría ocurrir que quien amenaza con suicidarse quiere llamar la atención  y por lo mismo hay que dársela: está dando señales de auxilio.


























Anaís Martínez Jimeno

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