jueves, 16 de febrero de 2017

"No soporto los sonidos cotidianos" ¿Padezco misofonía?

El término misofonía  significa odio (miso)  al sonido (fonía ) = "odio al sonido" y llega incluso a causar miedo a algunos afectados. 
Se trata de una respuesta desproporcionadamente intensa del sistema nervioso autónomo y el sistema límbico a ciertos sonidos "normales", con una hiperactivación anormal del sistema auditivo. Puede ser provocada por el sonido de otra persona respirando, comiendo, bebiendo o mascando un chicle, e incluso por las voces de los niños, y la reacción que experimenta quien la padece suele ser de estrés, ansiedad y, en ocasiones, ira extrema. Algunos de los sonidos que provocan este malestar tienen


una intensidad relativamente baja, del orden de 40 a 50 decibelios, es decir, por debajo de una conversación normal.


El término 'misofonia' fue acuñado en el año 2000 por los neurocientíficos estadounidenses Pawel y Margaret Jastreboff y se define como el decremento de tolerancia a determinados sonidos.
Se cree que es un trastorno neurológico, probablemente localizado en las altas estructuras del sistema nervioso central, caracterizado por experiencias negativas que son solo resultado de sonidos específicos. Podría tener algo que ver con el daño en la corteza prefrontal medial, similar a lo que se produce con otra condición llamada tinnitus. El tinnitus es un timbre fantasma u otro ruido en el oído, una percepción comúnmente causada por las células ciliadas dañadas en la cóclea.
Existe una falta de consenso científico sobre si es que la Misofonia es o no una enfermedad psicológica real y no sólo algo que molesta a un gran grupo específico de personas. Durante 2013, los investigadores del centro publicaron un estudio para diagnosticarla, pero aun así no se reconoce como una enfermedad en el DSM-5 o en el CIE-10.
A nivel mundial, existen sólo un par de instituciones que la consideran lo suficientemente importante como para realizar investigaciones empíricas. Entre estos establecimientos está el Centro Médico Académico de Amsterdam.
Casi todos pueden reconocer tener una aversión a ciertos sonidos que hace la gente, pero tal como lo dice  el doctor Schröder: “Para las personas que llegan al centro, los síntomas son tan severos que claramente les provocan sufrimiento. No pueden comer con otras personas, dormir con alguien más en la misma pieza o a veces ni siquiera pueden ir a trabajar.
 La Misofonia tiene un efecto tan potente en ellos que comienzan a evitar ir a ciertos lugares y eso sólo lo empeora”.
“Usualmente comienza entre los 13 ó 14 años, que es cuando la mayoría de las enfermedades psicológicas se presentan. Ocurre en las familias, así que es probable que exista un componente genético. Finalmente, es un problema donde se genera una conexión entre un sonido neutral y una emoción que produce rechazo. Es un proceso de condicionamiento: Si regularmente te encuentras en una situación problemática y comienzas a evitarla, sólo empeora”, comenta.

Existe tratamiento  y es bastante intenso pero sólo en el centro de Amsterdan, según comenta el doctor  “Consiste en una terapia de grupo donde se usan diferentes técnicas que han sido empleadas por terapeutas cognitivos conductuales”.  Durante las sesiones grupales, las cuales se realizan semana por medio, se les enseña a los pacientes a desconectar los sonidos de las emociones negativas que cada uno de ellos evoca.
“Es un proceso largo, la gente usualmente tiene que estar meses en esto”, cuenta Schröder. Es totalmente necesario, porque lo que se hace es reprogramar sus cerebros. El comportamiento que ha sido reforzado durante años tiene que ser completamente desconectado.

La Misofonia puede presentarse en diferentes grados que van desde leve hasta severa. La mayoría de las personas que te rodean y que se quejan cuando comes una manzana demasiado cerca de sus oídos  o que se escoden con sus audífonos cuando alguien saca una bolsa de zanahorias ,se ven afectados por esta condición, pero no llegan al punto de necesitar terapia. Sin embargo, hay otros factores que entran en juego y que habría que investigar.

Si no puedes soportar estos sonidos puede que sufras de misofonía, en unos años es probable que su tratamiento llegue a todos los países.

MªCarmen Martínez

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!

Padezco de misofonía desde los 15 años más o menos. Actualmente tengo 22 años y siento que la intoleráncia a depende qué sonidos ha ido aumentando con los años. Cuando escucho el sonido de alguien comiendo, mascando chicle, comiéndose las uñas, respirar( fuerte), sonidos monótonos, etc., siento una gran rabia y enfado interno que me dan ganas de pegar a la persona que lo esta haciendo. Me sabe mal pensar así pero es lo que siento. Cuando estoy en una situación así intento alejarme i evitar estas situaciones porque si estoy concentrada trabajando en algo no me puedo concentrar. Me preocupa porque en ciertas situaciones limita mi vida y sé que no es una simple manía porque la sensación de rabia hacia esa persona que puedo llegar a sentir es bastante fuerte. Quería compartir mi experiencia para mostrarla y ver si hay más gente que yo en esta misma situación. ¿Sabéis más sobre esta temática? Yo también soy estudiante de psicología y seguidora de esta página. Muchas gracias :)

Psyco Spirity dijo...

Hola!, Muchas gracias por aportar tu experiencia, seguro que alguien se siente identificado contigo y puede serle de gran ayuda tu aportación :)

Actualmente, hay poca información sobre este tema, aunque sabemos que es real, la investigación es poca y sólo en Amsterdam están llevando a cabo tratamientos. Ojalá pronto se pueda dar aquí.

Muchas gracias por seguirnos, cualquier duda o cosa que necesites, no dudes en escribirnos.

Un saludo

Publicar un comentario