miércoles, 15 de febrero de 2017

Trastorno por acumulación, El nuevo trastorno que propone el DSM 5.

La acumulación patológica se caracteriza por la colección excesiva de objetos y la incapacidad de desecharlos. Este comportamiento causa angustia personal, dificultades familiares o sociales y problemas de salud pública.
Diferentes trastornos incluyen la acumulación patológica, uno de estos trastornos es el trastorno por acumulación (TA)

Este trastorno ha sido conceptualizado como síntoma o subtipo de trastorno obsesivo compulsivo (TOC), pero estudios recientes conceptualizan al TA como un posible síndrome clínicamente distinto, y proponen a este trastorno como una nueva categoría diagnóstica. Presentamos un posible caso clínico de TA y describimos las características clínicas de la acumulación y las consecuencias de su comportamiento en su funcionamiento personal y social. 
El comportamiento del paciente presenta las principales características del TA, en consonancia con estudios recientes en esta área que distinguen este trastorno de los síntomas del TOC y del síndrome Diógenes. 
Las características del TA pueden tener una influencia negativa en el tratamiento de estos pacientes y en sus familiares. Futuros estudios deben mejorar el conocimiento sobre las características de este trastorno.
En la conducta acumuladora patológica, la acumulación de objetos e incapacidad para tirar aquellos que han llegado a ser inútiles causa problemas personales, económicos, familiares o de salud pública
Esta conducta puede presentar diversas formas clínicas, entre ellas el síndrome de Diógenes, el trastorno por acumulación (TA), la conducta acumuladora estereotipada y el síndrome de Noé. El TA se ha descrito, en algunos estudios, como un subtipo de trastorno obsesivo compulsivo (TOC) caracterizado por la acumulación de objetos, incapacidad para deshacerse de ellos y presencia de gran angustia si no se acumula. Aunque varias características lo diferencian de otros subtipos de TOC: 

  • su escaso nivel de introspección; 
  • la ausencia de resistencia a la compulsión; 
  • la escasa motivación para el tratamiento, 
  • y la pobre respuesta al tratamiento con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).
Actualmente, esta siendo estudiado con objeto de precisar su ubicación nosológica. El estudio realizado por Pertusa et al, considera al TA como un síndrome clínicamente distinto del TOC. Estos autores hablan de dos tipos de conductas acumuladoras patológicas. 

  1. Por un lado, la conducta que se presentaba en el TA, era la más común, y aunque estaba separada del TOC frecuentemente se presentaba comórbida con este trastorno. La acumulación ocurría como consecuencia del apego emocional al objeto o a su valor intrínseco y la conducta de acumulación era vivida como egosintónica. 
  2. Por otro, la conducta de acumulación como forma especial de TOC se presentaba únicamente en pacientes con TOC. Se caracterizaba por tener ideas obsesivas relacionadas con la acumulación de objetos (por ejemplo, pensamientos mágicos de que algo malo iba a suceder si se desprendían del objeto) y por ser la conducta de acumulación vivida como egodistónica.
En relación con lo anterior, estudios recientes conceptualizan la acumulación como un grupo de conductas que a menudo aparecen comórbidas principalmente con el TOC, más que como un signo, síntoma o subtipo de este. Estos hallazgos apoyan la hipótesis sobre la posible consideración del TA como un síndrome clínicamente distinto del TOC, aunque altamente comórbido con este. Por este motivo, se ha postulado recientemente la posible consideración del TA como una nueva categoría diagnóstica en el DSM-V. Esta consideración de nuevo diagnóstico, según los autores, aumentaría la conciencia pública, mejoraría la identificación de casos y estimularía tanto la investigación como el desarrollo de tratamientos específicos para el TA.


Características del trastorno por acumulación
  • ¿La acumulación altera el normal funcionamiento del domicilio? ¿El afectado no se conforma con apilar sus artículos en la mesa del despacho, los armarios y estanterías, sino que empieza a invadir el suelo del comedor, el despacho y el pasillo?
  • ¿Colecciona objetos con una intención o finalidad o simplemente los almacena? El coleccionista reúne unos artículos determinados (libros, discos, figuritas), está más centrado en un tipo de cosa o información y no acumula cualquier cosa, sino que su objeto de interés está más acotado y definido. Busca una información determinada y sigue una planificación, mientras que el afectado por el trastorno acapara sin más, sin planificar.
  • ¿La acumulación es selectiva, organizada y tiene un propósito, o la persona guarda cada objeto que le llega sin ser capaz de desprenderse de él?



Por las características del TA, el tratamiento de quien lo padece puede resultar dificultoso. La nula conciencia de enfermedad propicia una escasa motivación al tratamiento y a cambiar su conducta de acumulación. Unido a esto, un ambiente familiar estresante y otros problemas, consecuencia del trastorno, dificultan la inclusión de los familiares allegados u otras personas en el tratamiento y propician en el paciente estados de ánimo negativos que dificultan aún en mayor medida la intervención. La consideración de este trastorno como una nueva categoría dentro de las futuras clasificaciones nosológicas podría incidir en la mejora de diferentes aspectos diagnósticos y asistenciales, por lo que investigaciones futuras deberán desarrollar esta línea de investigación de reciente aparición. Además de abordar otras áreas relacionadas con el trastorno, como una definición más precisa de las características clínicas diferenciales, el estudio de la existencia de posibles alteraciones neuropsicológicas y un mejor conocimiento de las características familiares de estos pacientes, entre otras.
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En los pacientes con un trastorno por acumulación casi siempre es un familiar quien da el primer paso de animarlo para que acuda a un profesional. Algunos lo aceptan y siguen el tratamiento, pero a otros les cuesta de manera notable y, tras unas pocas visitas, lo abandonan.
El tratamiento que funciona mejor en estos casos es psicológico, por medio de la terapia cognitivo-conductual, en ocasiones con el apoyo de tratamiento farmacológico. "Esta terapia implica realizar cambios cognitivos sobre qué piensa el paciente acerca de estos objetos y qué valor y atribuciones les asigna. Por norma general, son ideas distorsionadas que les confiere un valor de utilidad futura. En definitiva, el tratamiento exige un cambio de comportamiento, que consiste en empezar a desprenderse de los objetos y aprender a tolerar el malestar o disgusto que provoca tener que hacerlo", detalla José Manuel Menchón.
De hecho, en algunas culturas orientales se habla del mismo problema en distintos términos: el apego a lo material a través de hilos invisibles que unen a las personas a los objetos. En los últimos años han proliferado en Occidente numerosos libros sobre feng shui que, entre otras cuestiones, exponen que tener muchos objetos en la mesa de trabajo se puede considerar un desorden normal y creativo, pero cuando esos objetos se dejan ahí por largo tiempo, se acumulan, se estancan, crean un ambiente enfermizo y disminuye la energía. Para sanearlo y revitalizarlo, el feng shui propone realizar limpiezas y vaciados de forma periódica.

Si quieres saber más de este nuevo trastorno, no dudes en contactar con nosotros.
Anaís Martínez Jimeno.

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