miércoles, 1 de marzo de 2017

TRASTORNO POR EXCORIACIÓN (arranque de la piel)

Este es otro de los nuevos trastornos incluidos en DSM-5. La característica principal del trastorno por excoriación, es el rascado- arrancamiento de la propia piel recurrente.
Comúnmente las partes que se suelen rascar las personas con este trastorno son cara, brazos y manos, pero muchos individuos se rascan múltiples partes del cuerpo. Las personas pueden rascarse en piel sana a la mínima irregularidad en la piel, en lesiones tales como espinillas o callos, o en costras de rascado/arrancamientos anteriores.
La mayoría de los individuos se rascan con las uñas, aunque muchos usan pequeñas pinzas, alfileres u otros objetos. Además del rascado o arrancamiento, pueden presentar otros modos de lesionarse la piel (frotar en exceso, pellizcar, sajar, morder..) 
Las personas con trastorno por excoriación a menudo ocupan una gran cantidad de su tiempo en el comportamiento de rascado o arrancamiento, a veces varias horas al día, y puede perdurar durante meses o años. El criterio A requiere que el rascado provoque lesiones en la piel, aunque los sujetos con este trastorno a menudo intentan ocultar o camuflar las lesiones (ya sea con maquillaje o con ropa).

Las personas con este tx han intentado de forma repetida disminuir o parar el rascado o arrancamiento de la piel (criterio B)
y se indica en el criterio C que el rascado o arrancamiento cutáneo causa malestar clínicamente significativo o deterioro social, ocupacional, o en otras áreas importantes de funcionamiento. 
El término malestar incluye afectos negativos que pueden ser experimentados por las personas con este trastorno, así como sentimiento de pérdida de control, vergüenza y culpa. El deterioro significativo puede ocurrir en varias áreas diferentes de funcionamiento, en parte por la evitación de situaciones sociales.
El rascado o arrancamiento de piel puede ir acompañado por un abanico de comportamientos o rituales relacionado con la piel o las costras. Por tanto, los individuos pueden buscar algún tipo en particular de costras de las que tirar, pudiendo experimentarla, jugar con ella, mordisquear o tragarse la piel después de que haya sido arrancada. Esta conducta también puede ser precedida o acompañada por varios estados emocionales. Se puede disparar por sentimientos de ansiedad o aburrimiento, puede estar precedida por una sensación de tensión creciente, y pueden sentir satisfacción, placer o alivio cuando la piel o costra ha sido arrancada. 
Algunos individuos informan del arrancamiento en respuesta a una irregularidad cutánea mínima o para aliviar una sensación corporal desagradable.
No suelen informar de dolor junto con el rascado o arrancamiento. Algunas personas pueden realizarlo de forma consciente, mientras que otras lo hacen de forma más automática, y muchas pueden tener una mezcla de ambos estilos de comportamiento. 
No suele ocurrir en presencia de otros individuos, excepto de miembros cercanos de la familia. Algunos sujetos informan además de rascar o arrancar la piel de otros.

Criterios del DSM-5

  • A) Rascado/arrancamiento de la piel recurrente que provoca lesiones cutáneas.
  • B) Intentos repetidos de disminuir o parar el rascado o arrancamiento de piel.
  • C) El rascado o arrancamiento provoca malestar clínicamente significativo o deterioro en el aspecto social, ocupacional u otras áreas importantes de funcionamiento.
  • D) El rascado o arrancamiento no se atribuye a los efectos fisiológicos de una sustancia o de otra condición médica.
  • E) El rascado o arrancamiento no se explica por los síntomas de otro tx mental.
Prevalencia


En población general la prevalencia del trastorno en adultos es del 1.4% o incluso superior. Tres cuartas partes o más de las personas con este trastorno son mujeres. Esto refleja la asociación del género de esta condición, aunque también podría reflejar actitudes culturales relativas a la apariencia o búsqueda de un trato diferencial en base al género.



Desarrollo y curso:

Aunque los individuos con excoriación pueden presentar diversas edades, el arrancarse la piel es más probable durante la adolescencia, coincidiendo, comúnmente con el inicio de la pubertad. El tx frecuentemente comienza con algún tipo de afectación dermatológica, tal como acné. Los lugares donde se rasca el individuo pueden variar a lo largo del tiempo- El curso usual es crónico, con aumento y disminución sintomática si no es tratado. Para algunos individuos, el trastorno puede ser de unas semanas, pero también puede llegar a durar meses o incluso años.

Factores de riesgo y pronóstico:

El DSM-5 sólo incluye aspectos relacionados con la genética y fisiología como inlfuyentes, señalando que es más común en individuos con TOC y sus parientes de primer grado que en la población general.


Comorbilidad:

Suele acompañarse de TOC, tricotilomanía, o trastorno depresivo mayor. Son frecuentes otros comportamientos repetitivos focalizados en el cuerpo (como morderse las uñas), y pueden merecer un diagnóstico adicional de otro trastorno obsesivo- compulsivo especificado.

Diagnóstico diferencial:


  • Tx psicótico.
  • Tx obsesivo-Compulsivo
  • Tx del neurodesarrollo.
  • Tx por síntoma somático y tx relacionado.
  • Condiciones médicas
  • Tx inducido por sustancias o medicación. 

Anaís Martínez Jimeno
Texto de referencia: volumen 1 psicología clinica CEDE.

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