lunes, 22 de mayo de 2017

¿Por qué surjen las autolesiones?


Las autolesiones son todas aquellas conductas que implican causarse daño a uno mismo cuando esto no es por placer o con intención de acabar con la vida de uno mismo.
Por ejemplo: cortes (85%), quemaduras (30%), golpes (32%), punciones, arañazos, pellizcos, arrancarse el pelo (7%), envenenarse, etc… Las autolesiones pueden tener muchas funciones y causas.
Son una conducta que impacta mucho a las personas que les rodean que suelen reaccionar con espanto, miedo y desconcierto. No saben qué está pasando esto ni que pueden hacer para ayudarle.
Dañarse a uno mismo es una manera de vérselas con emociones muy intensas. A algunas personas les proporciona el alivio que el resto de nosotros suele encontrar en el llanto. Pero tal vez estas personas han llorado tanto que ya no les proporciona ningún alivio. Algunas personas que se autolesionan se sienten tan enfadadas y agresivas que no pueden controlar sus emociones. Tienen miedo de llegar a lastimar a alguien, así que vuelven su agresión hacia sí mismas buscando liberarse de ella. A veces se considera a estas personas como buscadoras de atención. Sin embargo, una persona que se autolesiona puede creer que ésta es la única manera de comunicar o manejar malestar.

El dañarse a uno mismo puede ser un problema que se mantiene oculto durante años. Puede comenzar como un modo repentino de dejar salir la ira y frustración (como dar un puñetazo a una puerta) y puede llegar a convertirse con el tiempo en una manera importante de hacer frente al estrés que, al seguir oculto, suele generar más estrés.
La severidad del daño a uno mismo no depende de cómo de graves son los problemas subyacentes.Generalmente, con el tiempo, la persona se hace más tolerante al dolor que se inflige, de modo que tienen que hacerse un daño más severo para obtener la misma sensación de alivio. Esta espiral puede dar lugar a lesiones permanentes e infecciones serias.
Si te haces daño a ti mismo como manera de hacer frente a emociones estresantes o difíciles, como ira, frustración o autodesprecio, has de tener en cuenta que no estás solo. Muchas personas hacen esto y lo superan; hay ayuda disponible para ellas.
La exploración personal necesaria para resolver este problema suele hacerse mejor con la ayuda de un psicólogo. Pero esto no significa que una persona que utilice la autolesión como una estrategia de afrontamiento, no pueda tener cierto control de la situación.

¿Por qué lo hacen?
Primero debemos tener en cuenta que si bien las autolesiones son una conducta parasuicida, no son una conducta suicida en sí. El suicidio suele intentar acabar con el sufrimiento, acabar con la vida (suelen preferir métodos indoloros o no violentos), mientras que la autolesión provoca un dolor o una distracción. Esto es complicado de entender. Sí es cierto que muchas personas se lesionan como preludio a un intento de suicido posterior, tantean el terreno y este es el peligro, la escalada de daño que puede acabar últimamente comportando un riesgo para la persona, incluso sin que la persona tenga intención. Pero por lo general las autolesiones son una forma o de castigo o de distracción (tienen una función diferente a la suicida lo cual no implica que no estén asociadas a ella). Por lo general podemos describir seis grupos de motivos para que alguien se autolesione:

  • Para llamar la atención: Las autolesiones son muy llamativas y hacen que los demás sientan la necesidad de estar encima de la persona por miedo a que lo vuelva a hacer, son un arma muy potente ante la que los demás poco pueden hacer, en algunos casos buscan atención, afecto, que se les escuche y que se haga lo que ellos quieren. Muchas veces se utiliza la lesión como amenaza (“si me dejas me autolesionaré”…) o para culpar a la otra persona y hacer que se sienta mal. NO todas las autolesiones son por este motivo (de hecho más bien pocas lo son) y hay que ir con mucho cuidado de ignorar una señal de este tipo pues puede que no lo estén haciendo para llamar la atención. Por lo general este punto se suele omitir por miedo a crear perjuicios hacia la gente que se autolesiona, pero lo cierto es que sí hay un porcentaje que lo hacen por este motivo (puede ser de forma inconsciente) aunque sean pocos.
  • Para castigarse: Una baja autoestima, sentimientos de culpabilidad, de no ser merecedor de algo, de ser responsable por algo negativo pueden llevar a la persona a pensar que son “malos” y que merecen un castigo. Muchas veces representan sentimientos de odio o rechazo o disgusto hacia uno mismo. Suelen ser personas con muy baja autoestima.
  • Para evadir un malestar emocional: esto es como lo de que si te duele la mano rómpete la pierna (es una distracción). El malestar físico (el dolor) tiene prioridad sobre cualquier otra sensación, detiene todo camino del pensamiento, interrumpe los sentimientos. Cuando sentimos dolor no pensamos en nada más, y esto es lo que busca alguien en estos casos de una autolesión. Cuando hay rumiaciones fuertes, pensamientos negativos constantes, ansiedad, depresión, la persona puede lesionarse por el propio malestar que estos producen pero también porque la autolesión bloqueará temporalmente esos pensamientos. Es una forma de controlar las emociones. Por ejemplo si alguien está muy muy enfadado o muy muy ansioso, esas emociones empiezan a sobrepasar a la persona, es fácil que en pocos ensayos la persona aprenda a lesionarse como método para frenar ese enfado creciente. Es como una válvula que libera esa tensión emocional.
  • Como conducta para-suicida, tanteo del terreno: Muchos suicidas habían previamente llevado a cabo tentativas. Por ejemplo cortes en las muñecas previos al corte más profundo. A veces es para ver si son capaces, para saber que van a sentir en el momento. A veces demuestra una inseguridad, aún no están seguros y en el momento frenan la conducta antes de que sea letal. Se calcula que un 15% de las personas que se autolesionan tienen tendencias suicidas.
  • Para asumir un control sobre situaciones que sobrepasan a la persona: Esto sería similar a lo que ocurre con la anorexia, en este tipo de conductas dañinas para uno mismo pueden influir sentimientos o necesidad de control, aun cuando uno no puede controlar a los demás o lo que le rodea, si puede controlar su propio cuerpo. Esta necesidad de sentir control sobre uno mismo puede asociarse junto con los otros factores que hemos comentado y influir en la conducta autolesiva, que puede representar una forma de autocontrol o simplemente control.
  • Por sentimientos de vacio crónico: Cuando uno lleva mal mucho tiempo o por diferentes motivos puede acabar “embotado”, que no siente nada (ni bueno ni malo). Muchas veces estos sentimientos de vacío, de que falta algo o de que no se puede sentir nada pueden ser muy frustrantes y llevar a la persona desear sentir algo, por malo que sea. La autolesión causa dolor y sentimientos que pueden hacer que la persona los utilice para suplir esos episodios de vacío existencial, para hacerles sentir “vivos”.
Datos que hemos de saber:

Las autolesiones pueden aparecer por si solas pero es seguro que son una simple representación de un problema más complejo de fondo, se estima que el 50% de las autolesiones están asociadas a un trastorno mental. Una autolesión es un síntoma, no un trastorno (se plantea para la nueva versión del DSM-V incluirlas por si solas como trastorno). Toda autolesión debe ser considerada y no ignorada, al menos hasta que se descarte ningún peligro o que esto forme parte del tratamiento.
Cerca de un 10% de los ingresos hospitalarios se deben a autolesiones. Las autolesiones son mucho más frecuentes de lo que pensamos (se dan en un 4% de la población general), especialmente en la época de la adolescencia (llegan al 14-15%). Además las cifras suben mucho si tenemos en cuenta el haberlo hecho alguna vez en la vida y si nos adentramos en la población psiquiátrica las tasas son aún más elevadas.
Las mujeres se autolesionan más con cortes, los hombres con quemaduras.
Hay muchos trastornos en los que aparecen las autolesiones, el más común y el UNICO en el que se considera uno de los criterios de diagnóstico sufrir autolesiones es el trastorno límite de la personalidad. En este trastorno las autolesiones aparecen en un 70% de los pacientes y entre el 8 y 10 % consuman suicidio.
Las autolesiones son también frecuentes en los retrasos mentales severos pero se tratan realmente de un caso algo diferente por lo que no entraremos en ello.
En el trastorno de personalidad histriónica pueden aparecer autolesiones aunque es en este más probable que se asocien a una llamada de atención. También pueden aparecer en otros trastornos de personalidad (como el antisocial).
Está claro que en la depresión (o el trastorno bipolar) los sentimientos de malestar pueden acabar llevando a la persona a autolesionarse.
Las autolesiones pueden ocurrir en momentos o episodios de despersonalización en los que la persona no es consciente de lo que está haciendo. Así mismo en ocasiones en episodios psicóticos las voces pueden inducir a las autolesiones.
Se asocia también con los trastornos de la conducta alimentaria y los trastornos por consumo de sustancias.
Las autolesiones también pueden aparecer en el trastorno por estrés postraumático.

Es difícil decir lo frecuente que es la auto-mutilación porque es una conducta bastante secreta.
Las líneas telefónicas de ayuda reciben llamadas de personas que se han autolesionado durante años sin decir nada a nadie, debido a la vergüenza y el miedo al rechazo y desprecio de los demás. Son personas que han encontrado maneras de mantener su problema oculto y, cuando se dañan tan gravemente como para necesitar tratamiento, a menudo tendrán una historia bien preparada para contar, o no buscarán ayuda en absoluto. El resultado puede ser una desfiguración permanente o una infección seria.
Cerca de un diez por ciento de las hospitalizaciones son el resultado de autolesiones. Las mujeres tienen un mayor riesgo de dañarse a sí mismas entre entre los 15 y 19 años; los hombres, entre los 20 y 24 años, siendo más frecuente en mujeres. Los métodos que utilizan varían, pero la mayoría de casos admitidos en hospitales están relacionados con sobredosis de drogas. Del 5 a 15 por ciento de los ingresos en hospitales son causados por cortes.
Alrededor la mitad de los hombres ingresados en hospitales por autolesiones y un cuarto de las mujeres, ha bebido alcohol durante las horas previas. Ésta es una cifra preocupante. Una persona que toma la decisión de recurrir a la sobredosis mientras está bajo la influencia del alcohol (y por tanto, actuando impulsivamente) corre el riesgo de que las drogas interactúen con el alcohol. Las drogas y el alcohol pueden llegar a ser más potentes cuando actúan mezcladas en el cuerpo. La persona puede acabar tomando una mezcla mucho más fuerte que la prevista, con consecuencias trágicas.
Es importante hacer una distinción entre el daño a uno mismo y el intento de suicidio. Alrededor de un cuarto de las personas en tratamiento por autolesiones, ha intentado suicidarse también o (indecisos sobre si desean vivir o no) han puesto la opción en manos del destino.

Factores asociados a las autolesiones:
Ninguno de estos factores predice por si solo las autolesiones. Las autolesiones pueden aparecer en personas que no cumplen estos factores aunque es poco frecuente.

  • Factores de riesgo: Ser mujer, tener entre 15 y 25 años, vivir en una institución o centro, personas dependientes de alcohol o drogas.
  • Factores precipitantes: Bullying, embarazo no deseado, enfermedad física grave, divorcio de los padres o problemas familiares, abuso sexual, violencia doméstica, duelo, depresión, problemas económicos o en el trabajo, ansiedad, problemas en las relaciones sociales, suicidio o autolesiones de alguien cercano (este factor afecta más a los adolescentes), ansiedad, soledad… El alcohol está presente en muchos de los periodos autolesivos, desinhibe y fomenta la conducta impulsiva por lo que es una mala combinación.
  • Factores de base en la persona que serían de riesgo: Baja autoestima, imagen corporal pobre o distorsionada, sentimientos de rechazo por parte de los demás o de ser diferente, ser una persona aislada, bajas habilidades sociales, diferencias culturales o raciales, mala adaptación al entorno, alto neuroticismo (como rasgo de personalidad), presentar algún trastorno psicológico (ver más arriba).

Biología de las autolesiones:
El sistema más implicado en las conductas suicidas y autolesivas es el de la serotonina (5HT). Los niveles de serotonina bajos se asocian a las autolesiones, impulsividad y agresividad. Por ello se utilizan 
medicamentos que aumenten los niveles de la misma en el cerebro (antidepresivos).
Hay teorías que defienden que la autolesión propicia una liberación de endorfinas. Los medicamentos como la naltrexona y la naloxona actuarían sobre este sistema. Este caso se contempla más en las autolesiones estereotípicas de los retrasos mentales o autismos.
Condicionamiento y contingencias: Se contempla que existen factores de condicionamiento que pueden ayudar a mantener la conducta. Esta se mantiene porque tiene una función: disminuir el malestar, obtener algo o incluso proporcionar activación fisiológica. La autolesión representa una conducta de evitación. Además esta conducta puede acabar asociándose al lugar en que se practica o a ciertas situaciones, de esta manera cuando la persona se adentre en esa situación aparecerá el impulso de lesionarse pues los circuitos que regulan esta conducta en esa situación habrán resultado reforzados por la repetición.

  • La adicción a las endorfinas:
Una teoría biológica afirma que los cortes desencadenan la liberación de endorfinas por el cuerpo que acaba creando adicción. Estas sustancias son opiáceos naturales que producen una sensación de bienestar y alivian el dolor. Así, algunos autores consideran que estas personas han llegado a ser adictas a sus propias endorfinas, motivo por le que continúan cortándose repetidas veces. Pueden incluso sufrir una especie de síndrome de abstinencia si no se cortan durante un tiempo. Los medicamentos usados para tratar adictos a la heroína son eficaces con quienes se autolesionan, pero sólo en las personas que dicen tener una sensación similar a la producida tras tomar drogas después de cortarse.
Otra teoría se basa en el principio psicológico de que todo comportamiento tiene consecuencias que lo están recompensando de alguna manera. Por ejemplo, lograr la atención de otra persona a través de la autolesión o castigarla de alguna manera (por no haberla protegido de los abusos, por ejemplo).

¿Qué hacer frente a las autolesiones?
Pedir ayuda. Las autolesiones son un problema serio que requiere ayuda profesional. Es probable que la persona no lo haya contado por vergüenza, culpa o miedo a lo que pensarán los demás. A veces temen que se les ingrese. Debemos mostrarnos comprensivos y dejar que la persona nos pueda hablar de su problema. Si lo ha estado ocultando está claro que no era para llamar la atención. La reacción más típica de la gente es ignorar las autolesiones por lo espeluznantes que resultan vistas desde fuera, sí, son impactantes pero no debemos dejar que el afectado lo note, por mucho que nos cueste es mejor dejar que se explique y que sepa que le vamos a apoyar sin mostrarnos asustados, impactados o asqueados (la mayoría de la gente no soporta hablar de temas así), tampoco debemos hacer como si nada. Deben percibir la gravedad de la situación pero desde el apoyo. Debemos saber que el hablar de ello no va a empeorar el caso, es más le va a permitir a la persona utilizar una vía de expresión o liberación diferente a la habitual (las lesiones). Debemos tranquilizarle sobre sus miedos (suelen temer que los demás piensen que está loco o que es peligroso). Debemos decirle que queremos ayudarles y que no va a pasar nada malo, que cuenta con apoyo y que ir a hablar con un psicólogo no implica que se le vaya a ingresar en un hospital, esto solo se realiza en casos graves o cuando hay un peligro para la persona (en todo caso por su propio bien), de todas maneras las estancias son breves y solo mientras dura el episodio.

A mucha gente le dan miedo las personas que se autolesionan y esto les hace a ellos sentir peor. Las personas que se autolesionan no suponen un peligro para los demás, no son agresivos (por regla general) hacia los demás ni van a hacernos daño. Si es cierto que puede que acaben autolesionandose delante nuestro pero lo más probable es que lo hagan de todas maneras con lo que nuestra presencia en todo caso puede ayudar.
En algunas ocasiones se les recetarán ISRS (antidepresivos) por su función reguladora de la serotonina y del estado de ánimo (alteración asociada a estos episodios). También pueden recetárseles antipsicóticos.
En cualquier caso la terapia psicológica debería ser obligatoria, es imprescindible. Desde ella se abordarán técnicas conductuales y cognitivas que modificarán la conducta y los pensamientos asociados a ella, y nos permitirán entender porque la persona empezó a autolesionarse.
Solo el 10% de personas que se autolesionan pide ayuda, el resto sufren en silencio.
Si tú o alguien que conoces se autolesiona aquí hay algunas estrategias que pueden servir en el momento de necesidad para evitar autolesionarte. Algunas permitirán canalizar la ira, otras sentir la sensación de una lesión sin llevarla a cabo realmente.
  • Pintar con un boli rojo la piel en lugar de cortarla.
  • Cubre con vendajes el lugar donde te gustaría cortarte.
  • Crea una herida con maquillaje.
  • Golpea una almohada o saco de boxeo.
  • Haz ejercicio físico.
  • Gritar o hacer mucho ruido con instrumentos o lo que sea.
  • Escribir lo mal que nos sentimos y luego romper el papel o estrujarlo. Escribir en un diario.
  • Hablar con un amigo (no necesariamente de la autolesión).
  • Pintar o hacer algo artístico que represente nuestros sentimientos en ese momento.
  • Coger cubitos de hielo con la mano.
  • Hay gente a la que le hace sentir bien meterse bajo la ducha con agua fría o caliente (obviamente no demasiado sino sería una forma más de autolesión).
  • Estrujar un huevo en la mano
  • Romper algo que no sea valioso (sin hacernos daño), por ejemplo una revista, una caja de cartón, una sabana vieja.
  • Pinchar globos.
  • Dibujar en las caras de la gente en las revistas.
  • Tirar fruta o hielo contra una pared (mejor una exterior y de nuestra propiedad).
  • Chuta fuerte un balón contra una pared.
  • Construye muñecos de plastilina (y hazles a ellos las lesiones) o destroza un peluche o muñeca.
  • Da palmadas hasta que te pique la mano.
  • Masajear en lugar de lesionar la zona.
  • Morder algo muy picante o amargo (limón, guindilla…).
  • Depílate con cera.
  • Píntate las uñas.
  • Ordena el armario por colores, cuenta hasta 100-500… Cuenta las baldosas, luces, etc…
  • Disfrázate, juega a un videojuego, aprende palabrotas en otro idioma…
  • Si es la situación en la que estás la que te produce la necesidad de autolesionarte y no puedes emplear alguna técnica para evadirla en ese caso abandona la situación.

Siempre debemos intentar posponer el acto, decirnos, voy a esperar 10 minutos, luego 15… Es un acto impulsivo y estos suelen desaparecer pasado el impulso inicial. Es útil hacer una lista de porque no queremos hacerlo, de los efectos negativos que tiene y los beneficios que aporta no hacerlo, así como la lista de actividades anterior, así cuando el impulso llegue podemos leerla y esto nos ayudará. También podemos llevar una lista con palabras o frases motivadoras o incluso una carta diciendo porque nos queremos, nuestras cualidades positivas o palabras que nos den fuerza y motivación: “tú puedes”, “vales mucho”…
Existe una alternativa virtualque permite realizar “cortes” en la pantalla pero esta técnica no es para todo el mundo pues en algunos puede desencadenar una mayor necesidad de llevar el acto a cabo (visualizar con precaución).

Ref:

https://www.trastornolimite.com/tlp/autolesiones

http://omicrono.elespanol.com/2013/10/autolesiones-porque-lo-hacen-todo-lo-que-necesitas-saber-y-como-enfrentarte-a-ellas-trigger/

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