miércoles, 28 de noviembre de 2018

El análisis bioenergético de LOWEN: las TERAPIAS CORPORALES

Lowen, estima que el conflicto se genera entre las necesidades instintivas y la conducta social del individuo. El hombre tiende a racionalizar en detrimento de la vivencia corporal y afectiva.
Además, existe un paralelismo entre la dimensión psíquica y la dimensión corporal, generándose la neurosis por no poder descargar la energía sexual acumulada.
La bioenergética sería el estudio de la personalidad humana en función de los procesos energéticos del cuerpo y como técnica terapéutica, pretende ayudar al sujeto a gozar al máximo de las funciones básicas del cuerpo, esto es, respiración, movimientos, autoexpresión, sexualidad, sentimientos y emociones.
Lowen considera que el organismo humano es un sistema abierto de energía, en el que la energía puede aumentarse o disminuirse. Debe estar anclada en dos polos, la cabeza y los genitales, fluir igualmente a uno y a otro partiendo de un punto en la región abdominal que los orientales denominan "hara". Cuando la energía fluye más hacia uno de los polos, habrá trastornos emocionales y actividades y conductas extremas. El flujo de la energía puede estar obstaculizado por restricciones en distintas partes del cuerpo: ojos, boca, cuello, hombros, pecho, diafragma y cintura.
Según estas obstaculizaciones, el individuo desarrollará un carácter bioenergético determinado:

  1. Carácter esquizoide: personalidad divida que disocia el pensamiento y los sentimientos. No ha logrado la integración de sí mismo, de su psique y de su soma. Ve peligros y catastrófes por todas partes, observándose grandiosidad o falta de asertividad como una forma de compensar y ocultar su miedo a la vida, que proviene de experiencias infantiles en un medio hostil, adverso y frío.
  2. Carácter oral: es un carácter pregenital, presencia de actitudes infantiles provenientes de la falta de satisfacción de la necesidad de calor, apoyo y contacto físico desde la infancia y por haberse sentido abandonados y descuidados. Dispuesto a sacrificar su propia independencia o a mostrar una independencia exagerada con la que intentan cubrir sus necesidades sin pedir ayuda a nadie. Les encanta hablar de sí mismos y buscan ser el centro de atención.
  3. Carácter masoquista: resultado de una presión continúa ejercida por las exigencias de los padres y maestros, que aplastan la búsqueda de placer del sujeto, de su propia individualidad y asertividad. Su autoestima depende de la sumisión a los demás y de su aprobación. En su interior guarda un fuerte sentimiento de hostilidad y negatividad, aunque la agresividad y la rebeldía quedan reprimidas, como la expresión del resto de sus sentimientos.
  4. Carácter psicopático: niega todos sus sentimientos, especialmente los de inseguridad, tristeza y miedo, también los sexuales aunque se puede usar el atractivo y la actividad sexual para atraer, dominar y probar su propio valor y superioridad. Su mayor temor es que se aprovechen de él, intenta dominar sin sentir remordimiento por mentir, engañar o seducir.
  5. Carácter rígido: considera que es el tipo más cercano a a la salud mental de los cinco. Es, en general, agresivo y ambicioso, obstinado en su modo de pensar y compulsivo en su sexualidad. Hace lo posible por evitar toda expresión de debilidad y abatimiento, como el llanto. Su preocupación constante es mantener cierta distancia sin relacionarse emocionalmente con nadie, pone el deber antes que el placer.

Lowen describe para cada una de estas formas caracteriológicas, una estructura corporal, sus núcleos de rigidez predominantes, sus bloqueos principales, la dinámica de su energía, su apariencia física, sus características psicológicas y la génesis de dicha estructura caracterial. La terapia bioenergética trata de restablecer la unidad  dinámica del cuerpo y de la mente, con el fin de que el sujeto tenga mas vitalidad y efectividad en sus funciones somáticas y psíquicas, en su modo de pensar y actuar.
Consiste en ejercicios apropiados a las tensiones musculares relacionadas con los problemas psicológicos, de manera que se acerquen al inconsciente y a las experiencias traumáticas del paciente, el terapeuta le ayudará a expresar esas emociones reprimidas y a tomar conciencia de lo que le falto actuando como una figura sustituta. 
Las fases del proceso terapéutico serian por tanto: 
  • tomar conciencia de la tensión y de la problemática del sujeto, habrá una descarga de la tensión acumulada y los mecanismos de defensa dejarán de ser necesarios, liberando así la energía vinculada a estos conflictos.

Esta terapia se basó en el análisis del carácter de Reich y en la existencia de una energía vital biológica, vinculada a los procesos vitales, pero cuando éste postula la orgonterapia, Lowen se separa para crear su propio modelo terapéutico. 
Durante los años sesenta y setenta, fue una de las técnicas más difundidas en la psicología humanista y resultaba atractiva por la vistosidad de sus ejercicios, su potencial catártico y que se realizaba a menudo en grupo.
La noción más característica es el arraigamiento o grounding, que se refiere a cómo se asienta el cuerpo y por tanto la persona, al suelo (la realidad); aquí se revelarían tanto los conflictos emocionales que alejan a la persona de la realidad, como la seguridad y buena base.

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