lunes, 16 de abril de 2018

Cuando el daño se hace a los hijos para dañar a la pareja: Violencia de género vicario

La violencia es una conducta intencional y dañina, que puede ser pasiva o activa; es decir, por acción (te doy un guantazo) o por omisión (no te doy de comer).
El origen de la violencia es multifactorial y se habla de hechos biológicos o hereditarios, sin olvidar de la importancia de la combinación del ambiente de desarrollo.
Según la VIOLENCIA CONTRA LA MUJER DE NACIONES UNIDAS, Violencia de género es: “Todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.
PERO según la LEY INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO (VG), la violencia de género: es  aquella violencia que “como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aún sin convivencia” y comprende “todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad”. Como veis, aquí se especifica que es del hombre hacia la mujer y se centra sólo en algunos tipos de violencia. 
La violencia de género es una de las lacras que siguen vigentes en la sociedad actual. En lo que llevamos de año al menos 9 mujeres han perdido la vida a manos de sus parejas, aunque según Feminicidio.net
ya van 24 (ya que no sólo cuentan casos de asesinatos, sino también abusos sexuales u otras expresiones de violencia de género). Como veis, estamos ante un problema social muy grave. 
Los malos tratos y la violencia intrafamiliar causan estragos en la persona agredida tanto a nivel físico como psíquico, sea mujer o hombre. Pero la violencia no afecta únicamente a los integrantes de la pareja.
Cuando hay hijos de por medio estos padecen tanto de la observación del maltrato a sus seres allegados como, en muchos casos, de una violencia directa o indirecta aplicada contra ellos. Algunos de ellos incluso son agredidos física o psicológicamente con el propósito de dañar al otro componente de la relación. Lo que estos niños están sufriendo recibe el nombre de violencia vicaria y es uno de los casos más extremos e impactantes de violencia de género.
¿Qué significa ‘vicario’?
La violencia vicaria: qué es y por qué se lleva a cabo
El concepto vicario hace referencia a la sustitución o reemplazo de un individuo por otro en el ejercicio de una función o en la vivencia de una situación. Un ejemplo fácil de comprender se puede contemplar en el aprendizaje vicario, en que se aprende a partir de la observación de los actos llevados a cabo por otras personas y sus consecuencias.
Comprendido el concepto, se entiende que la violencia vicaria se va a definir como situaciones en que se va a llevar a cabo algún tipo de agresión sobre una persona o en sustitución de otra, la cual sería el verdadero objetivo, o de manera colateral.
La violencia vicaria es un tipo de violencia intrafamiliar que incluye toda aquella conducta realizada de manera consciente para generar un daño a otra persona, ejerciéndose de forma secundaria a la principal. Dicha violencia es una forma de maltrato infantil que puede ir de la visualización y presenciación por parte del menor de agresiones por parte de uno de sus familiares a otro o por el padecimiento de agresiones directas como método para causarle un perjuicio.
En muchos casos el hijo o hija es utilizado de manera instrumental con el objetivo de hacer daño al auténtico objetivo de la violencia, la pareja. El individuo que ejerce el maltrato aprovecha la fragilidad de los menores vulnerando y menoscabando su integridad física o psicológica con el fin de dañar psicológicamente a su pareja, despertando en ella sufrimiento, dolor y sensación de culpa al no poder defender a las personas más queridas por la víctima.
La violencia vicaria o la amenaza de ella es empleada asimismo como mecanismo de coacción y control hacia la víctima adulta: ante el conocimiento de lo que el o la agresora es capaz el cónyuge o el menor se ve forzado a ceder ante las pretensiones y deseos del otro y además ante el miedo de que los menores sean agredidos la víctima adulta tiene menos opciones de denunciar, buscar ayuda o hacer algo que los ponga en riesgo.
Este tipo de violencia doméstica puede darse de múltiples maneras, tanto a nivel de maltrato psicológico, privación de necesidades básicas, abusos físicos e incluso abusos sexuales. En algunos casos este tipo de violencia puede llevar a la muerte al menor, sea en forma de homicidio o de asesinato premeditado.
A fecha de 10-04-2018, el número de víctimas menores asciende a 5 (desde que comenzó el año) y el año pasado fueron 8 (2 de ellas de Castilla La Mancha). Desde la publicación de la Ley Orgánica 8/2015, de modificación del sistema de protección de la infancia y adolescencia, se reconoce expresamente como víctimas de violencia de género a los menores (modifica la LO. 1/2004).

Ante estos casos, hacemos un ejercicio de reflexión: ¿Los hijos de padres que maltratan deberían tener derecho al régimen de visitas? 
Podéis darnos vuestra opinión en los comentarios de abajo.

Anaís Martínez Jimeno
Psicóloga 

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