martes, 4 de junio de 2019

Agorafobia. Qué es, causa y tratamiento

La agorafobia es un tipo de trastorno de ansiedad en el que tienes miedo a los lugares o las situaciones que podrían causarte pánico y hacerte sentir atrapado, indefenso o avergonzado, por lo que evitas este tipo de lugares o situaciones.

Hay que diferenciar la Agorafobia de la Fobia a los espacios abiertos. Éste último se define como el miedo a caerse o a los espacios abiertos en ausencia de apoyo viso-espacial cercano, con lo que caminan cerca de la pared por temor a caerse o temen las señales de espacio y profundidad al conducir.

El agorafóbico tiende a evitar situaciones potencialmente ansiógenas, como salir de casa, usar trasporte público, ir de compras o practicar deporte, entre otras. Esto supone un grave problema en su vida, ya que casi nunca abandona su hogar y al hacerlo tiene gran ansiedad como consecuencia del pánico.

La edad de comienzo se sitúa aproximadamente entre los 25 y los 30 años, aún así existen casos en que el inicio puede darse en cualquier momento entre los 5 y los 58 años. Las personas entre los 45 y los 64 años tienen menos riesgo de desarrollar una agorafobia.
La agorafobia suele comenzar con ataques de pánico o una ansiedad que van creciendo gradualmente en intensidad a lo largo de las sucesivas ocurrencias hasta convertirse en un ataque de pánico.
Causa

No se conocen las causas exactas que provocan la agorafobia. El origen depende de cada caso particular, aunque la mayoría de las veces se desencadena cuando el paciente ha tenido una crisis de angustia y comienza a tener miedo de las posibles situaciones que podrían llevar a otro episodio similar.

Síntomas

El síntoma principal de esta patología es el miedo que puede manifestarse de diferentes maneras:

  • Miedo a estar o quedarse solo.
  • Miedo a estar en sitios en los que podría tener dificultades para salir de allí.
  • Temor a perder el control en lugares públicos.
  • Presentar cambios de comportamiento y temperamento.
  • Sensación de distanciamiento del resto del entorno e incremento de la dependencia con otras personas.
  • Empezar a creer que el ambiente y las cosas que ocurren alrededor son irreales.
  • No salir de casa durante periodos prolongados de tiempo.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor torácico.
  • Náuseas que pueden ir acompañadas de mareos y/o desmayos.
  • Temblores.
  • Sudoración excesiva.
  • Aumento de la aceleración del corazón que puede culminar en taquicardias.


Tratamiento

El objetivo del tratamiento es ayudarle a sentirse y a desempeñarse mejor. El éxito del tratamiento generalmente depende, en parte, de la gravedad de la agorafobia. El tratamiento con frecuencia combina la psicoterapia con medicina. Ciertas medicinas utilizadas para tratar la depresión pueden ser útiles para este trastorno. Trabajan previniendo los síntomas o haciéndolos menos graves.
  • Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) con frecuencia son la primera opción de antidepresivo.
  • Los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina (SNRI) son otra opción.
La terapia conductual cognitiva es un tipo de psicoterapia. Implica de 10 a 20 consultas con un profesional en salud mental durante varias semanas. Esta terapia le ayuda a cambiar los pensamientos que le causan esta afección y puede involucrar:

El tratamiento cognitivo- conductual que hasta ahora ha ofrecido mejores resultados en los agorafóbicos es la terapia de exposición Aproximadamente el 90 por ciento de las personas que se someten a ella mejoran.
Con la ayuda de un especialista, la persona busca, confronta y permanece en contacto con lo que causa sus temores hasta que su ansiedad va aliviándose poco a poco debido a la familiaridad que adquiere con la situación.
Si la agorafobia no se trata, generalmente fluctúa en intensidad. En algunas ocasiones puede desaparecer sin un tratamiento formal, posiblemente porque la persona ha llevado a cabo algún tipo de terapia. Al igual que en el trastorno por pánico, la ansiedad en algunas personas que padecen agorafobia puede tener sus raíces en conflictos psicológicos subyacentes. En estos casos, la psicoterapia puede ser útil.


Referencias:
-Bados, A. (1995a). Agorafobia: Naturaleza, etiología y evaluación. Barcelona: Paidós.
-Echeburúa, E. y de Corral, P. (1992). La agorafobia. Nuevas perspectivas de evaluación y
tratamiento. Valencia: Promolibro.
https://clinicadeansiedad.com/problemas/crisis-de-panico-y-agorafobia/agorafobia-componentes-edad-de-comienzo-y-problemas-asociados/


M Carmen Martínez ( @Psicologa_mcarmen_martinez)
CoDirectora de Psycospirity 

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