lunes, 9 de marzo de 2020

A mi hijo le han diagnosticado problemas del lenguaje. ¿Qué debo saber?

La atención temprana en el área del lenguaje es la potenciación del lenguaje infantil desde sus primeros momentos. Entre sus objetivos está facilitar el desarrollo de elementos prelingüísticos, aumentar la evolución de las dimensiones del lenguaje (forma, contenido y uso) y prevenir posibles alteraciones posteriores en lecto-escritura.
Para estimular el área prelingüística se deberán realizar ejercicios donde se refuercen todos los elementos vocálicos emitidos por el bebé, juegos de imitación de sonidos, hablarle por su nombre, hacer uso de canciones y sonidos. Todas las risas, carantoñas y actitudes que demuestren alegría ante  la emisión de cualquier sonido hacen que el bebé aprenda y vuelva a producir el mismo o sonidos diferentes.
A partir de los 2 años, es importante estimular el sistema articulatorio de la niña o el niño. Para ello es necesario realizar actividades con todo el aparato fonador y articulatorio:



  • »» Ejercicios con la lengua (movimientos circulares, hacia arriba y hacia abajo y hacia los lados) y los labios (apretar y fruncir los labios).
  • »» Inflar y desinflar las mejillas.
  • »» Ejercicios respiratorios: control del aire, cierre bucal, respiración profunda, ejercicios de soplo, el control y conocimiento de la nariz y la boca como lugares de entrada y salida del aire.
  • »» Ejercicios destinados a la correcta alimentación como comer con una cuchara o absorber un líquido.


La discriminación auditiva es un paso fundamental también en la adquisición del lenguaje. 
Es importante realizar estimulación del sistema auditivo, para aprender a discernir los tipos de fonemas, las distancias a las que se perciben los sonidos, el aprendizaje de la imitación, etc.

Otro concepto que hay que trabajar es la conciencia fonológica donde mediante ejercicios el niño o la niña aprenderá a relacionar el sonido de los vocablos con su grafía, por ejemplo se pronuncia /pa/ mientras le enseñamos una tarjeta que ponga PA y el dibujo de un pato. De esta forma el niño o la niña memoriza las sílabas y los sonidos y hace mucho más fácil su posterior recuerdo y uso.
Es recomendable que durante el trabajo de la conciencia fonológica la persona adulta haga el modelado concienzudamente repitiendo varias veces /pa/, /pa/, /pa/, animando en todo momento al menor a que repita con ella.
Cuando la adquisición de las sílabas y palabras sencillas como por ejemplo mamá, papá o bibi, ya no son un reto para el infante se pasa al trabajo con palabras algo más complejas como pato o gato.
Para trabajar este tipo de vocabulario se puede hacer de la misma forma que el trabajo de la conciencia fonológica, es decir, mediante tarjetas que tenga escritas la palabra y un dibujo asociado.
Poco a poco la complejidad del vocabulario irá aumentando y se añadirán otras cosas como sonidos, canciones, nombres, gestos de comunicación no verbal, etc.



Anaís Martínez Jimeno
Psicóloga Infantil

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